Principios de decoración

Decora con orden y armonía

La decoración es el arte de combinar los colores, las texturas, los objetos, los estilos y los recursos con el fin de conseguir un ambiente armónico y estéticamente hermoso. Puesto que la armonía y la estética son dos disciplinas que se rigen por razones puramente subjetivas, no existen dogmas, prohibiciones ni restricciones. Por eso, no existe un hogar más bello que otro. Solo un hogar más adecuado para cada uno de nosotros. Porque el hogar en el que vives es solo de los tuyos y, como tal, debe responder a vuestras necesidades, a vuestros gustos personales y a vuestras preferencias estéticas.

 

Para crear un ambiente perfecto, debes dar con la combinatoria adecuada de objetos, materiales y superficies. Y para ello, debes tener en cuenta una serie de reglas básicas de decoración antes de lanzarte a llenar todas las estancias de pequeños o grandes detalles sin haber pensado antes en qué lugar quieres que se convierta tu vivienda. Para no empezar la casa por el tejado y para que luego no te parezca que vives en un lugar en el que nadie se siente a gusto, te proponemos una serie de principios básicos para transformar tu hogar en el mejor del mundo.

Decora con orden y armonía

Define primero la distribución de espacios, después el color y la iluminación y, finalmente, los objetos funcionales y decorativos.

Piensa en global

Para empezar, intenta imaginar que la casa está vacía, no concentrarte en los pequeños detalles como cuadros o figuras decorativas y observar los espacios desnudos de los que dispones, teniendo en cuenta la propia personalidad de la casa y los elementos que ya tenga integrados como librerías de madera, chimeneas, armarios empotrados, etc. Los tamaños y las formas de las estancias o la presencia de luz natural determinarán los colores, el tamaño y la distribución de los muebles o la necesidad de aumentar la luz artificial.

Piensa en tus usos y necesidades

Porque no es lo mismo vivir solo, en pareja o en familia, con niños pequeños o con mascotas, trabajar en casa o tener un hogar dormitorio, cada hogar responde a necesidades distintas. En base a ellas, intenta definir uno o varios usos para cada estancia de forma que cada espacio resulte estéticamente agradable pero sobre todo, muy funcional y cómodo.

Piensa en tus gustos personales

De tendencias en decoración hay para todos los gustos, desde las líneas más clásicas a las más rústicas, de las más barrocas a las más minimalistas o de las más industriales a las más románticas. Piensa en cómo eres, en cómo vistes, en lo que te gusta hacer y en lo que te hace sentir bien. Así podrás definir qué esperas encontrar cuando llegues a casa o cuando entres en una estancia concreta. Por ejemplo, un espacio que te relaje o bien uno que te active.

Piensa en los detalles

Una vez evaluados los espacios y posibilidades, el uso y las necesidades y los gustos personales es hora de definir tu propia línea decorativa. Pero la armonía y el equilibrio de líneas, formas y volúmenes solo la encontrarás pensando con orden y coherencia. De la misma forma que cuando compras unos zapatos piensas si tienes el vestuario adecuado para combinarlos, cuando vayas a comprar un sofá, piensa dónde quieres situarlo, quién lo va a utilizar, para qué fin, qué colores tiene el salón, de qué espacio dispones, etc. Y recuerda que la compra impulsiva acostumbra a estar reñida con la armonía estética.