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Carreteras ecológicas, los caminos más verdes


Movilidad sostenible   9 diciembre, 2010

Cada vez son más los kilómetros que se construyen bajo parámetros de eficiencia energética y respeto medioambiental. Estos son algunos ejemplos. Hace unos años una conocida marca fabricante de coches creó uno de los eslóganes más recordados y repetidos de la historia de de la publicidad. Aquel “¿Te gusta conducir?” se convirtió en un lema para los amantes de la carretera y para los que no lo eran tanto.

 

En nuestro país más de 370.000 km de asfalto, entre autopistas, autovías y carreteras convencionales,conforman la Red de Carreteras del Estado. Conducir durante horas y, en la mayoría de las ocasiones, en unentorno natural y agradable a la vista es lo habitual. Para el que le guste conducir y para el que no, el camino siempre es sencillo.

Sin embargo, por todos es sabido el alto grado de contaminación que produce cada vehículo al moverse, así como el impacto medioambiental que supone la construcción y el posterior uso de las carreteras.Pero como ya hemos señalado en muchas ocasiones desde el Canal de Eficiencia Energética, pocos son los ámbitos en los que el respeto por el medio ambiente, el ahorro de energía o el fomento del uso de sistemas alternativos, no se tienen en cuenta. Y en la construcción de carreteras también es así.Utilizar materiales reciclados para el asfalto, integrar en la propia carretera tecnologías de energías renovables o crear normativas para preservar los espacios circundantes a las vías, son algunas de las medidas que administraciones del todo el mundo ya empiezan a tomar para mejorar en este sentido.

En nuestro país, aún queda un largo camino por recorrer, sin embargo, ya podemos hablar de “carreteras ecológicas”. Como ejemplo la C-9 que une las localidades de Lorca y Zarzadilla de Totana, ambas en Murcia.Hace apenas un año, la Consejería de Obras Públicas y Ordenación del Territorio decidió aprovechar las obras en esta vía, para mejorar en el sentido más puramente sostenible. Y lo hizo aprovechando el material existente, es decir no fue necesario utilizar asfalto nuevo sino que, a través de un sistema de reciclado, el antiguo mezclado con cemento y agua, fue reutilizado. El resultado; ecológico e igual de eficaz.

Es precisamente el asfalto, el material indispensable para construir una carretera. ¿Por qué no aprovechar al máximo sus propiedades? El Ayuntamiento de Madrid, por ejemplo, así lo ha hecho.El noxer ha convertido a Madrid en la primera ciudad española con una calle, concretamente la ubicada en la calle Martín de los Heros, capaz de absorber el humo que los tubos de escape de los coches emiten. Este tipo de asfalto que contiene óxido de titanio es capaz de eliminar el 90% de los gases nocivos en los días soleados y hasta el 70% en los días de menos luz.

Antes que Madrid, en Italia ya se había probado este tipo de asfalto que, al recibir los rayos solares, es capaz de descomponer, mediante un proceso de oxidación, determinados elementos que contaminan la atmósfera, para que después el agua de la lluvia elimine a través de un proceso químico denominado fotocatálisis.Es en la afueras de Milán donde se ha utilizado este asfalto a lo largo de 7km de carretera y desde su construcción, hasta el día de hoy, esta carretera ya ha conseguido reducir en un 60% el nivel de óxido nitroso a nivel de calle.

Combinar el asfalto con el polvo de los neumáticos reciclados es otra de las alternativas. Cada año en la Unión Europea se acumulan aproximadamente 250.000 millones de neumáticos usados y sólo el 24% de ellos son aprovechados y reciclados.En nuestro país concretamente, cada año son desechados 300.00 neumáticos y la gran mayoría de ellos son tirados en vertederos aunque la normativa lo prohíba por lo altamente contaminantes que son sus materiales.

Hace más de diez años que en España se empezó aprovechar el polvo de los neumáticos y aunque sólo 300km de la red de carreteras están construidos con esta mezcla, es una realidad que son vías más seguras, cuentan con mayor adherencia y son más duraderas, pues son menos susceptibles a las temperaturas altas o bajas y se erosionan menos que las carreteras convencionales.En números, cada neumático aprovechado serviría para asfaltar siete metros cuadrados de carretera y además, el hecho de que éstas durasen más, supondría una reducción en el pago de impuestos que los conductores tienen que pagar por usar estas vías.


Aprovechar la energía

Imagina cientos de coches a toda velocidad circulando sobre ellas cada segundo. Está claro que en las carreteras se genera muchísima energía. Aprovecharla sería una muy buena idea, que por supuesto, ya ha tenido unas primeras experiencias. Por ejemplo la que puso en marcha un grupo de investigadores israelíes, al idear un sistema de generación eléctrica producida por la vibración que se produce en el suelo al pasar los vehículos sobre la carretera. Hasta 500 kw por km2 se podría llegar a obtener en las vías más transitadas.

O la de la Universidad de Arizona, en la que el viento que producen los coches al pasar serviría para poner en marcha un sistema de aerogeneración, consistente en un tubo horizontal colocado encima de la carretera, que podría generar hasta 10 kw.

Ahora imagina esas carreteras sin circulación; con o sin coches, las carreteras suponen un espacio inmenso con un potencial energético muy grande.

Hace años, Scott Brusaw, un ingeniero estadounidense, planteó el hecho de que si se colocasen placas solares en toda la red nacional de carreteras del país, cada una de las carreteras podría autoabastecerse energéticamente.

En el Reino Unido de hecho, ya han puesto en marcha sistemas de autogeneración. Más de 120 carreteras del país utilizan el sistema Astucia Solar Lite. Un mecanismo que aprovecha la luz solar para generar la electricidad necesaria para que las luminarias, todas ellas de tipo LED, se enciendan por las noches.

Calor. El roce de los vehículos al pasar sobre la carretera y los materiales del asfalto hacen que el calor sea una fuente de energía prácticamente inagotable.

En la localidad holandesa de Averhorn, setenta bloques de viviendas ya se aprovechan del calor de las carreteras que pasan a su alrededor, gracias a un sistema de tuberías instaladas bajo la superficie del asfalto. ¿Te gusta conducir?, ¿Te gusta cuidar el planeta?

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