En este artículo

    El turbulento panorama internacional, vuelve a poner en el foco a las fuentes energéticas. Y te hace pensar en soluciones eficientes para tus actividades más cotidianas. Aunque la transformación de las renovables es ya una realidad, lo cierto es que más del 20% de los hogares españoles usan actualmente gases licuados del petróleo (GLP). Hablamos básicamente de dos opciones, gas butano y propano, cuyas diferencias analizamos para que sepas cuál te puede interesar.

    ¿Qué tipo de gas es el butano y el propano?

    Hay que recordar que el gas se considera la energía de transición más recomendada. Se trata de un combustible fósil, pero es el más limpio (menos CO2 y otras partículas contaminantes). Y, dentro de las distintas fórmulas, el butano y el propano pertenecen a los llamados gases licuados del petróleo. Entre ambos siguen siendo la opción elegida para cocinar, calentar agua y encender la calefacción en casi 9 millones de viviendas en España.

    ¿Y qué son? Los GLP son una mezcla de hidrocarburos gaseosos (principalmente propano y butano) que se extraen durante el refinado del petróleo o del procesamiento del gas natural. De hecho, actualmente, el 60% provienen del gas natural y solo el 40% del refinado del petróleo crudo.

    Se caracterizan porque pueden pasar de estado gaseoso a líquido bajo presiones moderadas, lo que facilita su almacenamiento y transporte en recipientes compactos. Por este motivo, también se dice que el butano y el propano son energías “móviles”.

    Otras características del butano y el propano

    A su facilidad de licuado hay que añadir estas otras propiedades que definen a los GLP:

    ·       Alto poder calorífico: generan mucha energía en poco volumen.

    ·       Bajo impacto ambiental: su combustión genera menos CO2, menos óxidos de nitrógeno y mínimos niveles de partículas sólidas (PM), como hollín, cenizas o compuestos metálicos.

    ·       Son incoloros e inodoros, por eso se incorpora un agente odorizante al butano y al propano para detectar inmediatamente fugas.

    ·       Alta densidad: al ser más pesados que el aire, tienden a acumularse en las zonas inferiores.

    ·       Insolubles en agua: una ventaja medioambiental, cuando hay un derrame en un acuífero o el mar no se mezclan con el agua.

    ·       Alta inflamabilidad: su rápida combustión es beneficiosa porque aumenta su eficiencia térmica. Sin embargo, obliga a aumentar las precauciones y medidas de seguridad (rejillas inferiores de ventilación).

    Butano vs. propano: diferencias

    Los gases licuados, precisamente por su facilidad de transporte, siguen siendo muy utilizados en zonas rurales y localidades sin red de canalización de gas natural o segundas residencias. Y, a pesar de todas las propiedades que comparten y ya hemos explicado, no son lo mismo.

    Por eso, si estás pensando qué te conviene más, el butano o el propano, sus diferencias te aclararán muchas dudas. De hecho, una vez más sirven para comprobar que no siempre hay una energía óptima para todas las circunstancias, sino que conviene elegir caso a caso.

    Resistencia al frío

    Nos referimos a la capacidad práctica del gas de seguir funcionando cuando baja la temperatura. Es importante, ya que determina que el butano y el propano pasen de estado líquido a gas (punto de ebullición) y, por tanto, salgan por el quemador.

    ·       Butano: Se congela a los 0ºC

    Aplicación: en interiores o exteriores solo en climas templados.

    ·       Propano: Se congela a partir de -44ºC

    Aplicación: instalaciones exteriores, incluso en zonas de clima muy frío (alta montaña).

    Presión y almacenamiento

    Son dos conceptos distintos, pero muy ligados y marcan una diferencia importante para elegir entre butano y propano. Y es que, el nivel de presión determina la cantidad de gas que cabe en un recipiente y esto afecta a su almacenamiento.

    ·       Butano: Baja presión, que permite almacenar en envases ligeros (acero) y pequeñas cantidades (12,5 kg.).

    Aplicación: Es perfecto para usos domésticos puntuales. Las bombonas de butano se manejan y transportan fácilmente. Se pueden almacenar en poco espacio un par de envases. Además, la baja presión hace que sea más estable frente a subidas de temperatura, por lo que puedes dejarlo en una terraza (si no estás en zona de heladas).

    ·       Propano: mayor presión, que implica almacenamiento en envases de más tamaño (35 kg) y, sobre todo, en tanques de depósitos para canalizaciones de red cerrada.

    Aplicación: Muy práctico en urbanizaciones o zonas alejadas de núcleos urbanos,  sin canalización de gas natural. También, en centros de alojamiento y restauración ubicados lejos de ciudades. No se recomienda almacenaje en las viviendas de pequeñas o de medias dimensiones.

    Eficiencia del butano y del propano: sus diferencias

    En términos generales, la eficiencia es la relación entre los recursos que tienes que usar para obtener un resultado. Evidentemente, un recurso será más eficiente si tienes que “gastar menos” para llegar al mismo objetivo o uno mayor.

    En el ámbito de la energía, la eficiencia se calcula teniendo en cuenta dos enfoques

    ·       Poder calorífico por volumen (m3). El butano es un gas más denso, por tanto, tiene más poder calorífico por unidad de volumen.

    Aplicación: El butano “cunde” más para usos domésticos puntuales y cortos (ducha, cocina).

    ·       Rendimiento (capacidad de un sistema para convertir el combustible en energía sin desperdiciarlo). El propano tiene mucha más presión y gasifica más rápido, mantiene una llama constante y potente, incluso si estás usando varios radiadores a la vez sin residuos. El butano tiene el problema de que si le pides mucha energía de golpe, la botella se enfría, la presión baja y la llama se vuelve débil y amarillenta (combustión incompleta), lo que desperdicia combustible.

    Aplicación: El propano es más eficiente en grandes demandas. Mientras el butano facilita una combustión perfecta con menos desperdicio en quemadores pequeños (cocina). 

    Comodidad y precio

    Dos indicadores finales que son determinantes para cualquier usuario, en los que butano y propano tienen diferencias claras, siempre que elijas propano por canalización. Recuerda que, actualmente hay una bajada del IVA de todos los tipos de gas a causa de la Guerra de Irán.

    ·       Butano: Su comodidad es menor porque hay una dependencia del servicio de suministro y poca capacidad de almacenamiento (pendiente de cambiar la bombona a tiempo o te quedas a medias en una ducha o cocinado).

    En cuanto al precio, está fijado directamente por el Gobierno, por lo que ganas en estabilidad. Además, solo pagas cuando consumes.

    ·       Propano: La canalización te garantiza un suministro continuado.

    También tiene una tarifa máxima regulada por el MITECO, para evitar excesos por exclusividad. Como consumidor, pagas una factura con unos mínimos (peajes y alquiler) aunque no consumas.

    Preguntas frecuentes sobre butano y propano

    Finalmente, reproducimos algunas de las preguntas más habituales de los consumidores para tomar su decisión sobre usar gas propano o butano.

    ¿Tengo una segunda residencia que solo uso puntualmente, me compensa seguir con las bombonas de butano?

    En general, es la opción más práctica y económica, especialmente si solo vas a usarlo para agua caliente sanitaria y/o cocina. 

    En caso de que sea una zona con canalización de gas natural, valora la opción de ese cambio. Eso sí, cuenta que tiene algunos gastos asociados: cambio de los inyectores en caldera y cocina, derechos de alta y acometida, pago mensual de costes fijos (5-10 €).

    Me acabo de mudar a un adosado y la urbanización tiene propano canalizado, ¿estoy obligado a contratar esta opción?

    No estás obligado, pero tienes que pensar en cómo sustituyes el gas. Una opción interesante es apostar por la electrificación con paneles solares, aprovechando las ayudas o subvenciones vigentes o las ventajas de nuestras tarifas.

    ¿Peligra el uso del butano y propano con los planes europeos de neutralidad climática?

    Efectivamente, la Directiva de Eficiencia Energética de los Edificios (EPBD) prevé la eliminación de los combustibles fósiles como fuente energética en las viviendas. Pero, es un objetivo a largo plazo (2050) y progresivo. Puedes seguir usando el butano y el propano sin problemas en los próximos años. 

    Sin duda, los conflictos internacionales están intensificando el valor de apostar por las energías renovables. En este sentido, te recordamos cómo se pueden instalar placas solares en comunidades de propietarios.

    Pero, si no estás en disposición de dar ese paso en este momento, valora el uso de butano o propano, tras conocer sus principales diferencias. En Naturgy, siempre te asesoramos de forma individualizada y te ofrecemos las mejores soluciones energéticas.

     

    Marta Alejandra González Pliego

    Responsable Cartera de Productos para Segmento Residencial

    "Ingeniera de Caminos reconvertida al Marketing. Apasionada de la creatividad y la ortografía, soy la responsable de ofrecer las mejores tarifas y servicios a nuestros clientes residenciales."

    Marta Alejandra González Pliego | Linkedin

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