La apuesta por la eficiencia y la sostenibilidad son ya una prioridad en organizaciones de todos los sectores. Sin embargo, la práctica resulta más compleja que la teoría. Por eso hemos creado esta sencilla guía con las principales medidas que se pueden implementar y por qué merece la pena hacerlo. El ahorro energético en empresas es posible, y es una herramienta que además de reducir los costes de la producción, tiene el potencial de incrementar la rentabilidad.
Por qué ahorrar energía es clave para la rentabilidad de una empresa
El gasto energético entra dentro de los costes variables de una empresa. Si bien se basan en el consumo que se tenga, este varía en función del tamaño de sus instalaciones, del tipo de maquinaria y sistemas de climatización y del nivel de uso que se les dé.
Puesto que puede llegar a ser muy elevado, cuando se toman medidas de ahorro energético para empresas, estas tienen la oportunidad de reducir sus gastos, pero sin que la actividad del negocio se vea perjudicada. De hecho, es una forma estratégica de aumentar la competitividad; dichas medidas no suponen un cambio estructural, ya que se trata de tácticas más sencillas, como revisar los hábitos, el estado de los equipos que se utilizan y las necesidades de climatización.
Y más allá del ahorro económico que pueda suponer, el mercado avanza hacia la sostenibilidad. Las normativas actuales van en esa dirección, y cuanto antes se apueste por la eficiencia energética en una empresa, más fácil será cumplir con las exigencias ambientales del futuro. Controlar el consumo sirve también para identificar puntos de mejora, reducir desperdicios y tomar decisiones basadas en datos reales.
Impacto del ahorro energético en la cuenta de resultados
Cuando se aplican medidas para reducir el consumo y aumentar la eficiencia energética, desciende también el importe de las facturas, que puede ser cuantioso en determinadas empresas. Pero además, al trabajar con equipos que son más eficientes y ajustar sus horarios de funcionamiento, su mantenimiento se simplifica y la vida útil de las instalaciones se alarga. Y en consecuencia, hay menos pérdidas por un uso ineficiente de los recursos.
Por otra parte, si la planificación energética es mayor y más eficiente, se gana estabilidad frente a las fluctuaciones en los precios de la energía, que han sido muy frecuentes en los últimos años. Es decir, que la empresa pasa a tener mayor capacidad de previsión y puede decidir a qué áreas destinar sus recursos.
Medidas de ahorro energético por área de la empresa
Para conseguir los beneficios anteriores, hay que introducir medidas de ahorro energético en una empresa, también conocidas como MAES. Sin embargo, las opciones para reducir el gasto no son siempre las mismas de manera genérica, puesto que hay que tener en cuenta el tipo de organización. No obstante, sí que existen tres grandes áreas en las que se concentra el gasto y sobre las que se puede trabajar. Estas son iluminación, climatización y equipos o procesos productivos.
Vamos a ver a continuación cómo podemos potenciar el ahorro en cada una de ellas, aunque te recomendamos también consultar nuestro checklist de consejos de ahorro energético para empresas.
Iluminación y equipos de oficina
La iluminación es bastante fácil de optimizar, en particular cuando se trata de oficinas, comercios o edificios con muchas horas de funcionamiento. Por ejemplo, los sistemas tradicionales se pueden sustituir por tecnología LED, que tiene un consumo eléctrico más bajo y mejora la durabilidad de las luminarias. También se pueden añadir sistemas de control con sensores de presencia, temporizadores o que regulen la intensidad de manera automática.
Con estas soluciones, se decide cuánto tiempo están las luces encendidas y dónde; por tanto, se evita el gasto en las zonas que no se usan y, en las demás, el consumo se adapta a las necesidades concretas de esos espacios en cada momento del día. En cuanto a los consejos de ahorro energético para oficinas, en las que hay ordenadores, impresoras y otros dispositivos, se pueden crear configuraciones que activen los modos de ahorro o la desconexión cuando no se utilizan.
Climatización y aislamiento
La climatización suele representar una parte importante del consumo energético en oficinas, hoteles, comercios o instalaciones con superficies grandes. Las medidas, en este caso, se centran en mantener una temperatura adecuada y en usar los sistemas eficientemente.
Para ello, se pueden revisar los equipos cada cierto tiempo, mejorar el aislamiento térmico del edificio o instalar sistemas de control inteligente que eviten que se pierda energía. También se pueden establecer horarios y temperaturas de uso para que no estén funcionando de forma permanente. Otra opción para mejorar la eficiencia energética en pymes es adaptar las instalaciones a las necesidades reales del espacio para evitar abusar de la climatización.
Maquinaria y procesos productivos
En las empresas industriales o en aquellas con maquinaria, el consumo se suele concentrar en los procesos productivos. Para ahorrar energía, se puede revisar el rendimiento de los equipos actuales; además de conocer la demanda de cada uno y posibles consumos anómalos, se puede optimizar el tiempo de funcionamiento. No obstante, si son antiguos, se recomienda ir sustituyendo la maquinaria progresivamente por otra más nueva y eficiente, y en ella, apostar por el mantenimiento preventivo y la automatización de procesos.
Cómo empezar: auditoría energética y plan de acción
Antes de aplicar cualquier medida de ahorro energético en una empresa, se recomienda realizar una auditoría energética. Esta es la que analizará el estado de las instalaciones y los equipos, así como los hábitos de consumo.
Los resultados darán puntos de mejora concretos de cada empresa y propuestas adaptadas a la actividad del negocio, dado que una oficina o un comercio no tendrán los mismos patrones de consumo que una industria. Por eso, las soluciones no pueden ser generales, sino que se deben basar en datos reales.
Una vez que se tienen los resultados de la auditoría, se creará un plan de acción con las prioridades, las medidas, los objetivos y plazos. Este incluirá tanto los ajustes más sencillos de hacer en el día a día como las inversiones en sistemas o tecnologías más eficientes.
También se recomienda hacer un seguimiento de las medidas aplicadas para comprobar que realmente se está consiguiendo el ahorro energético esperado. Saber cómo ahorrar energía en una empresa es importante, pero lo que marca la diferencia es poder llevarlo a la práctica.
Soluciones de Naturgy para reducir el consumo de tu negocio
En Naturgy estamos comprometidos con la sostenibilidad y la eficiencia energética. Por ello, contamos con diferentes soluciones que buscan reducir el consumo energético de las empresas, pero que se adaptan a las necesidades de cada una.
El primer paso es revisar el contrato energético y ajustarlo al perfil de consumo de la organización. Una tarifa de luz para empresas con un plan fijo puede evitar los consumos innecesarios y facilitar que se tenga una previsión de los gastos mensuales. Estos, como dijimos, suelen ser un coste operativo variable, pero hoy en día se pueden estabilizar. No obstante, esto no sustituye a la mejora de los hábitos de consumo y la optimización de las instalaciones y sus áreas.
Otra solución viable que además ofrece deducciones fiscales y bonificaciones es la apuesta por las energías renovables. Con una instalación de autoconsumo solar para empresas, por dar un ejemplo, se consigue independencia de la red eléctrica y de las fluctuaciones en el precio de la energía.
Preguntas frecuentes sobre ahorro energético en empresas
¿Cuánto puede ahorrar una pyme aplicando estas medidas?
El ahorro energético en las empresas depende de su tamaño, su tipo de actividad y de su nivel de consumo inicial, por lo que no se puede dar una cifra concreta. Pero medidas de mejora en iluminación, climatización y gestión de equipos conseguirá un ahorro acumulado que ni siquiera necesita de una inversión inicial grande.
¿Es obligatorio hacer una auditoría energética?
La auditoría energética es una herramienta que ayuda a identificar los puntos donde se pueden introducir mejoras y a crear un plan de acción realista. No es obligatoria en todas las empresas, salvo en las grandes y en los grupos empresariales, tal y como establece el Real Decreto 56/2016.
¿Qué diferencia hay entre ahorro y eficiencia energética?
El ahorro energético reduce el consumo total y la eficiencia energética busca consumir menos energía para realizar la misma actividad. Es decir, la eficiencia mejora el rendimiento y el ahorro es el resultado de aplicar esas mejoras.
Las medidas para conseguir un ahorro energético en las empresas se consideran una decisión estratégica. Por eso, se recomienda apoyarse de expertos en este campo que puedan optimizar el consumo al máximo. En Naturgy apostamos por las #BuenasEnergías y contamos con soluciones adaptadas a las necesidades de cualquier empresa.