La nueva normalidad es la nueva sostenibilidad



Eficiencia energética   09 Septiembre, 2020

Después de una pandemia no es de extrañar que las preferencias y costumbres de consumo hayan cambiado drásticamente, pues así lo han hecho nuestras vidas tanto a nivel personal como laboral. En este sentido, la sostenibilidad ha acaparado la atención de consumidores y empresas durante los últimos meses. Si bien el compromiso por el desarrollo sostenible ya estaba aumentando antes de que llegara la COVID-19, parece que la pandemia ha supuesto una palanca para la sostenibilidad, ya no únicamente como tendencia de consumo, sino también como motor de la economía en todos los sentidos.

Un factor determinante en el proceso de compra

Las restricciones de movilidad son un claro ejemplo. Además de contribuir a la calidad del aire, estas han obligado tanto a consumidores como a empresas a priorizar -e incluso a elegir- el comercio de proximidad, sobre todo si hablamos del sector alimentario.

Todo ello conforma una cadena de acciones positivas para el medio ambiente: por un lado las emisiones se ven reducidas y, por otro, se promueve el comercio local.

Cada vez más presente en las empresas

Además de reducir la cadena de suministro ante las restricciones de movilidad, las empresas también han visto cómo el comercio electrónico se ha convertido en la alternativa más popular.

Es por ello que muchas de ellas han tenido que adaptarse y ya están apostando por una logística más sostenible mediante el uso de combustibles menos contaminantes, el transporte colaborativo y la optimización de las cargas. Entre estas medidas, destaca el gas natural como combustible, una solución accesible y efectiva para las empresas apoyada, asimismo, por una amplia red de gasineras que ya cubre las principales rutas de transporte.

En este sentido, la revolución tecnológica que afronta la industria de automoción, referente a los sistemas de propulsión y el papel de ésta en la lucha contra la contaminación y el cambio climático, son asuntos que no quedan fuera del análisis de ‘lo que nos deparará la nueva normalidad’ de la economía en todos los sentidos.

La sostenibilidad, también en el turismo

En el caso del turismo, las consecuencias han sido evidentes: el turismo de interior, concretamente el rural, es la primera opción de muchos. Esto fomenta un turismo más sostenible, que contribuye al medio ambiente y refuerza la economía local al mismo tiempo.

En este sentido, no solo los viajeros han apostado por el turismo rural: también lo ha hecho el propio sector, que ya ha visto en la sostenibilidad una oportunidad estratégica para reactivar la actividad económica.

Si eres dueño de un negocio, el siguiente paso es hacer de éste, uno más ecológico, aportando un valor positivo y real de cara al posible consumidor, que también ha visto truncado su comportamiento por la crisis derivada de la pandemia. Naturgy puede ayudarte a dar el siguiente paso, gracias a las soluciones y tarifas sostenibles a medida disponibles para ti y tu empresa.

Es cuestión de tiempo afirmar si la nueva normalidad es la nueva sostenibilidad, pero aún así merece la pena hacer un repaso a estos cambios, consecuencia de la pandemia, que favorecen el desarrollo sostenible y demuestran que la transición es más fácil de lo que parece.

Y tú, ¿crees que la nueva sostenibilidad ha llegado para quedarse?