La transición energética en empresas es un proceso de cambio que tiene como prioridad reducir la dependencia de los combustibles fósiles para usar en su lugar energías renovables. Forman parte de la lucha contra el cambio climático, y aunque para algunas empresas las medidas son voluntarias, las grandes corporaciones están obligadas a adoptar ciertas medidas que reduzcan su impacto en el medioambiente.
Hoy veremos cuáles son algunas de estas medidas y qué normativas las recogen, así como los pasos que se deben seguir para evolucionar hacia modelos más sostenibles.
Qué es la transición energética y cómo afecta a las empresas
La transición energética en empresas son todos aquellos cambios que estas realizan en sus modelos de producción, distribución y consumo de energía, con el objetivo de ser más sostenibles y reducir las emisiones. Es decir, se trata de que haya menos dependencia de los combustibles fósiles para apostar por alternativas como las energías renovables. Además de ser limitados, su extracción es extremadamente contaminante.
Sin embargo, por la situación actual con el cambio climático, este proceso de transición está regulado por diferentes normativas, tanto en España como en Europa. Son la Ley 7/2021 de cambio climático y transición energética (España), la Directiva (UE) 2023/1791 de eficiencia energética y el Paquete europeo "Objetivo 55" (Fit for 55). Hay que tener en cuenta también el Acuerdo de París, que fijaba un límite en el aumento de la temperatura del planeta de 1,5 ºC e impulsaba la descarbonización de las empresas. El sector eléctrico tiene un gran peso para conseguir dichos objetivos.
En cuando a lo que supone para las empresas, las consecuencias son económicas y operativas. Si bien hay oportunidades para reducir los costes con el aumento de la eficiencia, el uso de fuentes renovables o la modernización de las instalaciones, también es necesario planificar las inversiones, revisar el uso energético en las operaciones diarias y tomar medidas para cumplir con la regulación que aplique.
Principales retos: costes, normativa y competitividad
La transición energética en las empresas requiere inversiones, y el problema está en que en función de su tamaño, sus recursos y su capacidad de inversión, cada una las podrá asumir a un ritmo determinado. Algunas medidas, como sería sustituir los equipos antiguos por otros más eficientes, mejorar las instalaciones o incorporar nuevas tecnologías, pueden tener un coste elevado. Y para poder hacerle frente, se debe planificar el presupuesto disponible y el retorno de la inversión que se espera.
Por otra parte, estos cambios no se realizan de forma aislada, sino que debe ser un proceso con unos objetivos concretos, y que se basarán en lo que dicen las normativas aplicables. Aunque los plazos son progresivos, reducir el uso de los combustibles fósiles e implantar tecnologías más eficientes es obligatorio.
Pero es un camino en el que no faltan tampoco los desafíos técnicos. Durante el proceso de adaptación, las empresas tienen que mantener su actividad y no perder productividad. Por suerte, la apuesta por modelos más eficientes puede mejorar la competitividad, ya que se reduce la repercusión que tienen las fluctuaciones en el precio de la energía y la empresa se sitúa en una mejor posición para hacer frente a las exigencias del mercado.
Obligaciones normativas y auditorías energéticas
Las obligaciones dependen del tamaño de la empresa y de su consumo energético. En España, y de acuerdo con el Real Decreto 56/2016, que transpone la Directiva europea de eficiencia energética, las empresas de gran tamaño están obligadas a realizar una auditoría energética al menos cada cuatro años. Además de revisar el consumo de energía de la organización, se identifican medidas que mejoren la eficiencia.
La Directiva (UE) 2023/1791 de eficiencia energética amplía dichas obligaciones, porque aquellas que tienen un consumo energético muy alto, también deberán implantar sistemas de gestión de la energía y realizar auditorías periódicas en función del consumo anual, entre otras medidas. Con la información que se obtenga, se podrán priorizar las actuaciones con mayor retorno y cada organización podrá cumplir con sus propias obligaciones.
Oportunidades: eficiencia, renovables y autoconsumo
Junto a estos retos, la transición energética de las pymes y la industria también abre oportunidades para reducir los costes y el consumo. No obstante, la estrategia a seguir varía según la actividad que cada empresa realice. En cualquier caso, las siguientes son actuaciones que ofrecen buenos resultados.
- Mejorar la eficiencia de las instalaciones. Usar iluminación con tecnología LED, instalar sensores de presencia o sistemas de regulación, renovar los equipos de climatización poco eficientes o utilizar sistemas de control y monitorización del consumo para reducir la demanda energética. Si el uso de la maquinaria es intensivo, habrá que revisar los procesos productivos para conocer dónde se pierde más energía.
- La apuesta por las energías renovables en empresas cubre parte de la demanda energética y reduce la dependencia de los combustibles fósiles, así como su coste.
- Electrificación en empresas, que consiste en cambiar los equipos que usan combustibles fósiles por otros eléctricos, siempre que sea compatible con la actividad y las instalaciones.
Autoconsumo solar industrial
Dentro de la eficiencia energética industrial, el autoconsumo solar es la medida más frecuente, ya que cuando se genera en la propia instalación la electricidad que se necesitará para trabajar, se reduce la energía que se compra de la red y se gana estabilidad ante los cambios del precio de la electricidad.
Sin embargo, antes de apostar por el autoconsumo solar para empresas, es necesario analizar el perfil horario de consumo, la superficie disponible en cubierta y el periodo estimado de amortización. Lo ideal es que el consumo eléctrico coincida con la producción solar, para que se pueda aprovechar la instalación y recuperar la inversión lo antes posible.
Pasos para iniciar la transición energética en una empresa
No existe una hoja de ruta única para la transición energética de las empresas. De lo que se trata es de analizar cada caso en particular para identificar cuáles son rentables y prioritarias. Por eso, es necesario saber primeramente cómo, cuándo y dónde se consume la energía. Y una vez que se han implementado los cambios, habrá que comparar los datos de antes y después para verificar que se cumple con la previsión y tener los resultados en cuenta para las siguientes inversiones.
A grandes rasgos, los pasos a seguir serían:
- Analizar el consumo actual que reflejan las facturas, con los horarios de mayor demanda y los equipos que más consumen. El objetivo es identificar dónde se podría ahorrar.
- Priorizar las acciones con mejor retorno de la inversión. Por ejemplo, la iluminación LED, sistemas de climatización eficientes o mejor aislamiento.
- Valorar la producción de energía propia. Si el perfil de consumo lo justifica, se pueden incorporar instalaciones de generación renovable para reducir la dependencia de la red. Pero antes hay que estudiar la inversión necesaria, el periodo de amortización y el espacio necesario.
- Revisar el contrato de suministro. Ajustar la potencia contratada o elegir tarifas fijas.
Soluciones energéticas de Naturgy para pymes, negocios e industria
Las dos últimas medidas, es decir, la producción de energía propia y la optimización del contrato de suministro, son parte de las soluciones para la transición energética con las que contamos en Naturgy. Nuestras soluciones están pensadas para distintos perfiles de consumo, ya sean negocios pequeños o empresas con un consumo elevado.
Los proyectos de autoconsumo fotovoltaico abarcan el diseño de la instalación, la ejecución y el acompañamiento durante el proceso. Pero también es posible contratar una tarifa fija de luz para empresas, con un precio que no se ve afectado por las fluctuaciones del mercado y que mejora la previsión de los costes. Para muchas empresas, lo más eficaz es que ambas medidas se complementen.
Preguntas frecuentes sobre transición energética en empresas
¿Qué medidas puede aplicar una pyme para descarbonizarse?
Las más frecuentes son cambiar los equipos antiguos por otros más eficientes, mejorar la iluminación, revisar la climatización, instalar autoconsumo fotovoltaico y controlar los consumos.
¿Qué papel tiene el autoconsumo solar en la transición energética?
Cuando parte de la electricidad que consume la empresa se genera en ella, se reduce la dependencia de la red, la exposición a las variaciones en el precio de la electricidad y el importe de las facturas.
¿Es obligatoria la transición energética para las empresas?
Las obligaciones dependen del tamaño de la empresa, de su actividad y de la normativa aplicable. Para las más pequeñas, pueden tener carácter voluntario, pero las de mayor tamaño sí están obligadas a realizar auditorías energéticas, reducir las emisiones y mejorar la eficiencia.
Desde Naturgy, tenemos como objetivo ser parte del cambio acompañando a las empresas de nuestro país en su proceso de transición. Por eso, contamos con diferentes soluciones a medida que apuestan por las #BuenasEnergías. Puedes consultarlas en la web y contactarnos para un asesoramiento personalizado.