District Heating y energía de biomasa. Ventajas y desventajas - Naturgy - Negocios y autónomos

District Heating y energía de biomasa. Ventajas y desventajas



Biomasa   24 noviembre, 2016

Los district heating o redes de distrito ofrecen servicios de calefacción (o también de frío) y agua caliente sanitaria a los usuarios de los edificios ubicados en una zona concreta por una red de distribución, y consiguen altos niveles de eficiencia energética y confort.
 

¿Cómo funcionan estas energías de biomasa?

Las redes de distrito están compuestas por una instalación central de generación de energía y una red de tuberías aisladas, que normalmente están enterradas, por las que circula y se distribuye la energía térmica mediante la circulación de vapor o agua caliente.

El origen de estas redes es el aprovechamiento de la energía térmica residual, es decir, de aquella energía que se malgasta. Están indicadas para utilizar de manera eficiente la energía térmica de las centrales de cogeneración, las fuentes naturales geotérmicas, el calor residual de los procesos industriales, el aprovechamiento de energías renovables y la valoración de residuos sólidos urbanos.

Además, la fiabilidad, la flexibilidad y la seguridad energética con la que cuentan estas instalaciones aumenta cuando se utilizan recursos locales como los residuos o la biomasa.

Biomasa y district heating

Muchas de las redes de distrito que se instalan utilizan la energía de biomasa como combustible principal. La biomasa tiene la ventaja legal de que no contribuye a las emisiones de gases de efecto invernadero, por lo que están recomendadas por las administraciones.

La centralización de la generación, además, contribuye a optimizar los rendimientos de los equipos térmicos, con lo que pueden conseguirse ahorros significativos.

Ventajas del uso de la energía de biomasa de esta forma

  • Las emisiones contaminantes de una instalación suelen ser inferiores a las emisiones que producen los equipos individuales más pequeños.
  • Las emisiones también suelen ser inferiores a las de distintos equipos individuales más pequeños. Además, en grandes equipos pueden implementarse sistemas de depuración y filtrado más eficientes que en las calderas individuales o comunitarias.
  • Incentivan el empleo. Tanto en la fase de construcción e implantación como en las posteriores de control y de mantenimiento de la planta y de las redes de distribución, se generan puestos de trabajo, ya que la vida media de las instalaciones va más allá de los 25 años.
  • Las comunidades de propietarios, las viviendas individuales o las empresas no tienen que preocuparse por la gestión de las instalaciones de calefacción y agua caliente, externalizando completamente estas tareas.

Inconvenientes de este tipo de instalaciones

  • Las instalaciones centralizadas que consumen energía de la biomasa necesitan una logística adecuada para conseguir un abastecimiento continuo de materia prima a la caldera.
  • Para conseguir el aprovechamiento de la biomasa cercana, que es uno de los objetivos de las redes de distribución, es imprescindible encontrar fuentes aprovechables en el entorno cercano, que hagan posible un flujo de combustible de calidad.
  • Contar con una instalación centralizada supone muchas veces hacerlo con las viejas calderas individuales o de los edificios, que deben recibir un mantenimiento adecuado para entrar en funcionamiento en caso de que haya un cese del servicio o problemas de averías o mantenimientos.
  • Problemas de adecuación legal a este tipo de instalaciones. Por ejemplo, no está claro si los edificios que utilizan redes de distribución deben contar con instalaciones auxiliares para producir parte del agua caliente mediante tecnologías eficientes, como regula el Código técnico de la edificación.




¿Crees que el district heating es para ti?

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