El manómetro marca menos que ayer, pero debajo de la caldera no hay agua, y los radiadores parecen secos. Cuando la caldera pierde presión y no hay fugas visibles, puede haber una pequeña pérdida no visible, una descarga de la válvula de seguridad o incluso un problema en el vaso de expansión. Pero hay que tener en cuenta que la ausencia de un charco no permite descartar una avería.
Empieza por mirar la presión con el equipo en frío y compararla con el rango de su manual. Después, revisa solo las conexiones accesibles y anota cuándo baja. Si la pérdida se repite, si hay bloqueos o si la presión cambia mucho entre frío y caliente, solicita una revisión.
Por qué la caldera pierde presión si no hay fugas visibles?
El manómetro indica la presión del agua del circuito de calefacción, no la del gas. En una instalación cerrada, esa lectura suele subir al calentarse el agua y bajar cuando se enfría. Sin embargo, a una caída que se repite en frío hay que prestarle atención, ya que el agua puede estar saliendo por un punto que no ves, o puede haber un componente que no trabaja correctamente.
Puede existir una pequeña fuga en radiadores o tuberías
Una pérdida pequeña no siempre llega a formar un charco. A veces, el agua se evapora en una unión caliente y deja una marca; otras, la tubería pasa bajo el suelo o por una zona oculta. Por eso, hay que fijarse también en manchas de humedad, pintura levantada o residuos alrededor de las llaves.
No encontrar agua al primer vistazo, por lo tanto, no demuestra que el circuito sea estanco.
El vaso de expansión no regula correctamente la presión
El agua aumenta de volumen al calentarse. El vaso de expansión absorbe ese cambio para limitar la subida de presión. Si no cumple bien su función, la lectura puede subir más de lo habitual durante la calefacción. En algunos casos, esa subida provoca una descarga de agua y, al enfriarse, la presión queda demasiado baja.
Ese comportamiento ayuda a orientar la revisión, pero no confirma por sí solo un fallo del vaso. Su comprobación debe hacerla un técnico: no retires la carcasa ni intentes medir o ajustar su precarga.
La válvula de seguridad puede estar descargando agua
Esta válvula permite evacuar agua cuando la presión es excesiva. Según la instalación, la descarga puede terminar fuera de la vivienda o en un punto que pasa desapercibido. Así, el circuito pierde agua sin dejar una mancha debajo de la caldera.
Además, una válvula deteriorada puede no cerrar correctamente, puesto que una descarga puede responder a una presión elevada o a un problema en la propia pieza. Y es que ver un goteo no basta para distinguir las dos situaciones.
Hay una pérdida en una conexión o componente interno
También puede haber una pérdida dentro del equipo. Hay que tener presente que las juntas, las conexiones y otros componentes pueden deteriorarse con el tiempo. Y, en ocasiones, aparece humedad en la parte inferior; en otras, desde fuera apenas se ve nada.
Como te recomendamos, no abras la caldera para buscar el punto exacto; la revisión interna debe realizarla un profesional cualificado.
Se ha perdido agua tras purgar los radiadores
Si acabas de purgar los radiadores, la bajada puede estar relacionada, ya que al liberar aire puede salir también algo de agua y cambiar la presión del circuito. En este sentido, una corrección puntual, si el manual la contempla, es diferente de una pérdida que vuelve a aparecer días después.
Por eso, recuerda cuándo hiciste el purgado y si desde entonces la lectura se ha estabilizado, y no sigas purgando para intentar resolver una presión que ya es baja.
Qué comprobar si la caldera baja de presión
Antes de tocar nada, revisa ciertos puntos: la lectura del manómetro, el momento en que cambia, la fotografía de una mancha… Todo ello puede ser de utilidad para el técnico. Y recuerda: no necesitas desmontar piezas ni poner en marcha el equipo para provocar el fallo.
Revisa el manómetro con la caldera en frío
Haz la primera lectura con la calefacción apagada y el circuito ya frío; así podrás compararla con otra tomada en condiciones parecidas. En muchas calderas domésticas, la referencia habitual es de 1 a 1,5 bar en frío y de 1,5 a 2 bar en caliente. Pero son cifras orientativas, puesto que el rango correcto depende del modelo y de la instalación.
Eso sí, consulta siempre el manual antes de decidir si el valor es bajo o alto.
Anota cuándo baja la presión y cuánto tarda en hacerlo
No es lo mismo encontrar una lectura algo menor al enfriarse el circuito que perder presión de un día para otro. Por eso, anota la hora, el valor y si la calefacción llevaba un tiempo apagada. También conviene indicar si acababas de purgar o de realizar un ajuste permitido por el manual.
Si ya has visto la presión en caliente durante un funcionamiento normal, apunta ese valor. Y no enciendas la calefacción solo para obtenerlo cuando hay bloqueos o la lectura está fuera del rango. La comparación más útil para detectar una pérdida es entre mediciones en frío.
Busca humedad en radiadores, llaves y conexiones visibles
Mira alrededor de las llaves de los radiadores, las uniones que sean accesibles y los tramos de tubería que estén a la vista. Por ejemplo, una pequeña marca en el rodapié o una mancha bajo una conexión pueden aportar una pista. Sin embargo, también puede haber humedad por otras causas, por lo que no la atribuyas automáticamente a la calefacción.
Limítate a observar y fotografiar, y no aprietes uniones, retires revestimientos ni toques tubos calientes.
Observa si hay agua en la salida de descarga, si es accesible
Si conoces la salida de seguridad y puedes verla sin riesgo, fíjate si hay gotas o señales de humedad. No acerques la mano, porque el agua descargada puede estar caliente, y tampoco pongas un tapón, una bolsa ni ningún elemento que pueda obstruirla.
Hay otra distinción importante. Una caldera de condensación evacua agua por el desagüe de condensados durante su funcionamiento; eso no equivale a una fuga del circuito de calefacción. Si no sabes qué conducto estás mirando, deja que lo identifique el técnico.
Qué significa que la presión suba en caliente y baje al enfriarse
Lo esperable es una variación moderada. Por ejemplo, pasar de 1,3 bar en frío a 1,8 bar durante la calefacción y volver después al valor inicial puede ser compatible con un funcionamiento normal, siempre dentro del rango del modelo. El agua se dilata al calentarse y se contrae al enfriarse.
Lo que sí merece una revisión es una subida pronunciada, una descarga de agua o una lectura que, una vez frío el circuito, queda cada vez más baja. El vaso de expansión y la válvula de seguridad son dos elementos que el profesional puede comprobar, no se puede decidir cuál falla solo por el movimiento de la aguja.
Qué hacer si tienes que rellenar la caldera con frecuencia
Si necesitas añadir agua cada pocos días para mantener la calefacción, no lo conviertas en una rutina. El llenado recupera la lectura de forma temporal, pero puede ocultar una pérdida o un fallo que sigue presente. Además, los aportes continuos de agua pueden alterar el tratamiento protector del circuito, si lo tiene.
Un ajuste puntual después de purgar puede estar previsto en el manual. Aun así, solo debe hacerse mediante el procedimiento de usuario del modelo, con el equipo frío y sin señales de avería. Si la presión vuelve a caer, si aparecen variaciones grandes o no sabes identificar los mandos, no sigas rellenando: solicita asistencia.
Qué hacer si la caldera se bloquea por falta de presión
Anota el código de la pantalla antes de borrar el aviso, y después consulta el manual para confirmar si corresponde a una presión insuficiente. Los códigos cambian entre marcas y modelos, por lo que una explicación para otra caldera puede no servir para la tuya.
No insistas en reiniciarla para que arranque con una lectura fuera del rango. Si el manual menciona una actuación de usuario, respeta sus indicaciones; si el bloqueo reaparece o la presión no se mantiene, deja de hacer pruebas y pide la revisión. Y es que recuperar el funcionamiento una vez no confirma que la causa esté resuelta.
Cuándo dejar de hacer comprobaciones y pedir ayuda profesional
Si la presión vuelve a bajar, el equipo se bloquea, hay cambios pronunciados entre frío y caliente o aparece agua en una descarga o bajo la carcasa… Es momento de pedir ayuda. También conviene parar si no puedes identificar los elementos visibles con seguridad, no hace falta localizar por tu cuenta la pieza averiada antes de llamar.
Si encuentras una pérdida, quizá te preguntes cómo tapar una fuga de agua con presión. Como hemos mencionado antes, en el circuito de calefacción no conviene improvisar con cinta, selladores o ajustes en las uniones. Es el técnico quien debe localizar el origen y realizar la reparación adecuada. Lo mismo se aplica a la válvula de seguridad, al vaso de expansión y a cualquier componente interno.
Para una avería puntual puedes solicitar la asistencia para una avería de la caldera de Repara. El servicio está disponible para clientes y no clientes de Naturgy, sin necesidad de una suscripción. El técnico valora la incidencia y la reparación se realiza si aceptas el presupuesto.
¿Necesitas asistencia? Llama al 936 166 173. Ten a mano la marca, el modelo, el código de error y las lecturas que hayas anotado.