En alguna ocasión, podemos encontrarnos con que la nevera no enfría. Lo primero que debemos hacer es comprobar si ha dejado de enfriar por completo o si simplemente la temperatura es más alta de lo habitual. La causa puede estar en el cierre de la puerta, la circulación del aire o los ajustes. No obstante, también podría tratarse de una avería. Te contamos qué verificar y cómo saber cuándo llamar a un técnico.
¿Por qué la nevera no enfría?
Que el frigorífico deje de enfriar no significa que estemos ante una avería. Puede darse el caso de que se hayan modificado los ajustes, que la temperatura se haya visto afectada por algún cambio o que nuestros hábitos estén interfiriendo en el funcionamiento del electrodoméstico. Las posibilidades más frecuentes son las siguientes:
La temperatura no está bien ajustada
Si la temperatura seleccionada es demasiado alta, el interior del frigorífico no enfriará lo suficiente para conservar correctamente los alimentos. Comprueba el ajuste y, si es necesario, modifícalo siguiendo las indicaciones del fabricante. Algunos modelos cuentan con funciones especiales que modifican temporalmente la temperatura.
La puerta no cierra correctamente
Si la puerta no cierra del todo, entrará aire caliente y hará que el frigorífico tenga que trabajar más para mantener la temperatura. Verifica si algún alimento o recipiente impide el cierre y revisa el estado de la junta. Si está deteriorada o no hace buen contacto con el marco, podría ser la causa de la pérdida de frío.
El aire frío no circula bien por el interior
Cuando hay demasiados alimentos o se bloquean las salidas de aire, el frío puede tener dificultades para distribuirse por todo el interior del frigorífico. Revisa que las rejillas interiores estén despejadas y evita colocar productos pegados a ellas.
El frigorífico no tiene suficiente ventilación
El frigorífico necesita espacio suficiente alrededor para poder evacuar el calor que genera durante su funcionamiento. Si está demasiado pegado a la pared o tiene las zonas de ventilación obstruidas, puede tener más dificultades para mantener una temperatura adecuada. Comprueba las indicaciones del fabricante sobre el espacio que debe quedar alrededor del aparato.
Hay acumulación de hielo o escarcha
Si se acumula demasiado hielo o escarcha, el aire frío no podrá circular bien y la temperatura interior se verá afectada. Si observas una cantidad anormal de hielo, consulta el manual para saber si tu modelo requiere una descongelación y cómo debe hacerse. No intentes retirar el hielo con objetos que puedan dañar el frigorífico.
Existe una avería interna
Si ninguna de las causas anteriores explica la pérdida de frío, podría haber una avería interna. En ese caso, no debemos intentar acceder al ventilador, compresor, sensores, placa electrónica o circuito refrigerante. Será necesario que un técnico determine el origen del problema.
Qué comprobar si el frigorífico no enfría
Si la nevera no enfría, podemos hacer unas comprobaciones sencillas para intentar determinar la causa. No hace falta desmontar el aparato, ya que este trabajo le corresponde al técnico.
Síntoma | Posible causa | Qué comprobar | Cuándo pedir ayuda |
La nevera no enfría | Temperatura mal ajustada o problema de circulación del aire | Ajuste de temperatura, rejillas y distribución de los alimentos | Si sigue sin enfriar después de las comprobaciones |
La nevera enfría poco | Puerta mal cerrada, falta de ventilación o acumulación de hielo | Junta, cierre, ventilación y presencia de escarcha | Si no recupera la temperatura adecuada |
El congelador funciona, pero la nevera no enfría | Problema en la circulación del aire entre compartimentos | Salidas de aire y distribución de los alimentos | Si el problema continúa |
La nevera no enfría ni congela | Pérdida general de refrigeración o posible avería | Alimentación eléctrica y comprobaciones básicas | Si todo el aparato sigue sin enfriar |
El frigorífico no enfría y hace ruido | Funcionamiento anómalo o posible avería | Si el ruido es nuevo o diferente de los habituales | Si el ruido persiste junto con la pérdida de frío |
Hay hielo o escarcha en exceso | Acumulación que dificulta la circulación del aire | Manual del modelo y procedimiento de descongelación | Si vuelve a acumularse o el problema persiste |
Comprueba la temperatura seleccionada
Revisa qué temperatura está seleccionada y si es la recomendada para conservar los alimentos. Si se ha modificado accidentalmente, sigue las indicaciones del manual para saber cuál es la temperatura adecuada del frigorífico.
Revisa el cierre y las juntas de la puerta
Comprueba que la puerta cierre por completo y que ningún recipiente o alimento lo impida. Revisa también la junta de goma, porque si presenta daños, deformaciones o suciedad, podría dificultar el cierre.
Comprueba que las rejillas interiores estén despejadas
Revisa que no haya alimentos delante de las salidas de aire. Si esta zona queda bloqueada, el aire frío no se distribuirá correctamente por todo el frigorífico. Deja espacio suficiente alrededor de las rejillas y evita llenar demasiado el interior.
Revisa que el frigorífico pueda ventilar correctamente
Además de en el interior, alrededor del frigorífico también debe haber espacio para que pueda expulsar el calor. Consulta el manual para conocer la distancia que se recomienda dejar entre el frigorífico y la pared u otros objetos.
Consulta el manual y los posibles códigos de error
Si el frigorífico tiene una pantalla y muestra algún código o aviso, consulta su significado en el manual del modelo. Si el aviso persiste o el frigorífico sigue sin alcanzar la temperatura adecuada después de las comprobaciones básicas, será necesario valorar una revisión profesional.
Qué hacer si la nevera no enfría ni congela
Si la nevera no enfría y el congelador tampoco mantiene la temperatura, hay que comprobar que el aparato recibe alimentación y hacer las comprobaciones anteriores. Si no podemos determinar la causa y la pérdida de frío afecta a todo el aparato, un técnico tendrá que hacer una valoración.
Qué hacer si la nevera enfría poco pero sigue funcionando
Cuando el frigorífico todavía enfría, pero la temperatura interior es más alta de lo habitual, comprueba primero el ajuste de temperatura y que la puerta cierre correctamente. También debes revisar que las salidas de aire estén despejadas y que el aparato tenga suficiente ventilación. Si después de estas comprobaciones sigue enfriando menos de lo normal, puede existir un problema que requiera asistencia.
Qué hacer si la nevera no enfría pero el congelador sí funciona
Si la nevera no enfría pero sí congela, el problema podría estar en la circulación del aire frío entre ambos compartimentos. Antes de buscar una avería, comprueba la temperatura, la distribución de los alimentos y las salidas de aire, por si estuvieran provocando la pérdida de frío.
Qué hacer si el frigorífico no enfría y hace ruido
Es normal que el frigorífico emita sonidos mientras funciona, sobre todo cuando el sistema de refrigeración se pone en marcha o durante los ciclos de descongelación. Sin embargo, si la nevera no enfría y además escuchamos ruidos extraños, debemos dejar de hacer comprobaciones por cuenta propia. Si la pérdida de frío continúa, será necesario solicitar una revisión.
Cómo proteger los alimentos si la nevera pierde temperatura
Si el frigorífico ha dejado de enfriar, hay que evitar abrir la puerta más de lo necesario para conservar el frío que todavía queda en su interior. Si dispones de un termómetro, colócalo en el interior para observar la temperatura. Sin embargo, si la temperatura aumenta y la nevera no puede mantener el frío, lleva los alimentos a otro frigorífico que sí lo haga.
Cuándo dejar de hacer comprobaciones y pedir ayuda profesional
Si el frigorífico sigue sin enfriar después de comprobar la temperatura, la puerta, la distribución de los alimentos y la ventilación, no debemos acceder a sus componentes internos. Tampoco debemos seguir haciendo comprobaciones cuando el congelador no funciona, hay ruidos u olores extraños o la pérdida de frío continúa.
En estos casos, solicita una reparación de averías del frigorífico o llama al 936 166 173 para pedir asistencia profesional.
Preguntas frecuentes sobre una nevera que no enfría
¿Por qué la nevera funciona pero no enfría?
Puede deberse a un ajuste incorrecto de temperatura, una puerta que no cierra bien, una mala circulación del aire o una acumulación de hielo o escarcha. Si las comprobaciones básicas no solucionan el problema, puede existir una avería interna.
¿Qué hacer si la nevera no enfría ni congela?
Comprueba primero que el frigorífico recibe alimentación y revisa el ajuste de temperatura, el cierre de la puerta y la ventilación. Si tanto la zona del frigorífico como el congelador han perdido temperatura y el problema continúa, solicita una revisión profesional.
¿Cuánto tiempo tarda una nevera en recuperar la temperatura?
El tiempo depende del modelo, de la temperatura inicial y de cuánto tiempo haya permanecido abierta la puerta. Después de realizar un ajuste, evita abrirla innecesariamente y espera el tiempo indicado por el fabricante antes de valorar si ha recuperado la temperatura.
¿Cuándo hay que llamar a un técnico si el frigorífico no enfría?
Si sigue sin enfriar después de las comprobaciones básicas, también ha dejado de congelar, hace un ruido extraño, desprende un olor anómalo o muestra un código de error que no puedes solucionar siguiendo el manual, es recomendable pedir asistencia profesional.